PECADO ORIGINAL
El capítulo postula la idea del pecado original cual nace con la invención de la cámara, asimismo el fotógrafo es pecador de la manera en que es intruso en el mundo de las demás personas. Menciona el autor que dicho fotógrafo tiene dos caminos a seguir: aceptar la naturaleza pecadora y buscar la redención en el agua bautismal , o abrazar otra religión.
Esta postura, en la que se describe la eficiente naturaleza de la fotografía cuando ésta trata de temas que son controversistas y a su vez sublimes en cuanto a sus diferencias con otras que no lo son, obviamente dentro del ámbito artístico, como en el caso de la obra de Joel-Peter Witkin, suelen generar ruido dentro del marco moral de la sociedad y a su vez poner en perspectiva situaciones o conceptos dentro de un status quo en la historia contemporánea de la humanidad.
El curioso ejemplo que menciona el autor , en cuanto a su experiencia en la celebración judía del sukkut , donde reflexiona acerca de la condición de la fotografía como trabajo y la fotografía como pecado, me hace pensar en la inevitable acción del fotógrafo al penetrar en mundos que superficialmente parecen ocultos o cerrados a la vista natural, pero cuando estos son fotografiados; son decodificados y pueden ser utilizados para generar una cuestión en la mente de los demás.
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